26/11/2011 - Toda la potencia de la ganadería 26/11/11
Nota sobre ExpoAgro Norte publicada en el diario Clarín
Están las razas que transformaron la producción de carne en esta región del país. Y mucho más.
En línea con la variedad y fortaleza de la ganadería en el NOA, el área ganadera de Expoagro Norte dispone de un interesante programa de charlas profesionales y técnicas sobre sistemas de cría, recría, invernada, engorde en bovinos de carne, demostraciones prácticas de las mejores razas bovinas y exhibición de caballos criollos, además de remates y subastas televisadas.
Por otro lado, la razas que están transformando la ganadería de la región también dicen presente, con demostraciones de hacienda en pie realizadas por cabañas Brahman, Brangus, Braford y Bonsmara. Agustín Arroyo, gerente de la asociación de Braford, destacó la expansión ganadera del Norte y la importancia de este tipo de exposiciones. Por otro lado, Martín Goldstein, director de Brangus, subrayó la importancia de la raza en Salta: “La provincia es una gran importadora de genética, puntualmente de Brangus colorado; últimamente varias cabañas se mudaron a Salta por el enorme potencial que tiene en pastos tropicales”, destacó.
El jueves se desarrolló el 6° Remate Televisado del Norte en el auditorio IPCVA, con las categorías novillos, novillitos, terneros, terneras, vaquillonas y vaquillonas preñadas. Los terneros cotizaron a un promedio de $ 11,68; los novillitos, $9,68; los novillos, $9,86; terneras, $11,91 por kilo; las vaquillonas $ 3.150 por cabeza, y las vaquillonas preñadas $ 3700.
José Llorente, consignatario de hacienda, destacó que “es importante que Expoagro vea al Norte como potencia ganadera, ya que si aumenta la implantación de pasturas, esta zona puede llegar a triplicar o cuadruplicar el número de hacienda”.
Otra de las atracciones de la muestra es el Tambo Caprino modelo Capry Twin, marca Gea Westfalia Surge. Consiste en un sistema para seis cabras montado sobre una plataforma con una rampa de ascenso y descenso. Tiene un cepo para cada cabra y cuatro bajadas de sistema eléctrico alternado y un juego de ordeñe de última generación que se adapta a cualquier tipo de tecnología de un tambo tradicional. Se completa con un equipo de frío con capacidad de 230 lts que lleva la leche a 4°C (lo que pide la industria).
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22/11/2011 - “Bonsmara, la raza vacuna que promete revolucionar el norte”
Por Elisa Farizano
Emprender en la Región – octubre 2011 – año 6 – nº59 - pág. 6
Bonsmara, la raza hecha por la ciencia para producir en ambientes marginales
El Bonsmara es una raza relativamente nueva en el país, ingresa a mediados de los años ´90, pero posee una larga trayectoria de investigación y pruebas hasta su total desarrollo. Surgió en Sudáfrica como una alternativa a las razas británicas que no se adaptaban al clima, y posteriormente, ingresó a las zonas subtropicales de Sudamérica, donde –a decir de los productores que trabajan con Bonsmara- promete revolucionar la ganadería tradicional del norte argentino ¿Por qué? Por su mansedumbre, buena fertilidad, fácil adaptación, excelente ganancia de peso y gran calidad de carne.
Por Ana Elisa Farizano
efarizano@emprenderenlaregion.com.ar
Fotografías: Gentileza Asoc. Argentina de Criadores de Bonsmara
El Bonsmara es una raza 100% bos taurus, sintética, ya que su evolución fue orientada por el hombre a través del cruzamiento de diferentes razas y especies compatibles. En este caso, el hombre del que hablamos es el zootecnista sudafricano Jan C. Bonsma, quien inició sus investigaciones en las estaciones de Mara y Mesina en el año 1937. La motivación que generó este desarrollo fue la observación de que las razas tradicionales británicas –Shorthton, Hereford y Aberdeen Angus- tenían una baja productividad en el trópico y subtrópico africano. A principios del siglo XX, este problema era atribuido a deficiencias nutricionales provocadas por las pasturas sudafricanas. De igual forma, la raza criolla africana, el Afrikaner, era resistente al clima y producía carne tierna, pero también tenía una baja productividad.
Sin embargo, los estudios de Bonsma demostraron que el problema no era nutricional, sino que los animales sufrían de “stress climático”, de manera que no lograban adaptarse al extremo clima de la zona. Es así que, financiado por el gobierno de Sudáfrica, el investigador empezó a buscar cuáles eran las características de los animales que mejor se adaptaban y desarrollaban.
Convencido de que se debe medir y adquirir información de los animales, hacer un seguimiento, empezó a buscar aquellos datos que científicamente pudieran ser la base para el mejor desarrollo de unos frente a otros. Los animales fueron pesados cada 14 días, tomó medidas zoométricas de cada uno, además de temperatura corporal, ritmo cardíaco y respiratorio, conteo de pelos por centímetro cuadrado y conteo de garrapatas.
Este fabuloso proyecto científico determinó que el cuero y el pelo de los animales juegan un papel fundamental en el proceso de disipación del calor, primordial a la hora de mantener el equilibrio térmico con el ambiente. Determinó que los animales que sufrían de hipertermia tenían ritmos cardíacos y respiratorios más elevados, lo cual desencadenaba disturbios metabólicos, endocrinos y fisiológicos. Asimismo, que los animales que tenían una conformación corporal respiratoria, incluyendo una frente amplia y un perfil facial convexo, tenían mayor adaptación al ambiente que aquellos con conformación corporal digestiva, lo que se veía en frentes pequeñas y cóncavas. Finalmente, que hay una relación directa entre el área de superficie de los senos nasales y el área disponible para el proceso de evaporar para enfriamiento durante la respiración.
Bonsma, a través de su desarrollo científico, demostró que la proporción de cruzas necesaria para establecer una nueva raza que se adaptara a condiciones marginales y mantuviera calidad, era 5/8 Afrikaner –raza criolla africana-, 3/16 Hereford y 3/16 Shorthton. De manera que así quedó establecida una nueva raza, la Bonsmara.
Cómo es producir Bonsmara en el norte
“Emprender en la Región” dialogó con cuatro productores de diferentes provincias del norte argentino: Alfredo Esteves –Presidente de la Asoc. Argentina de Criadores de Bonsmara y productor de Estancia El Mangrullo en Santiago del Estero-, John Nelson –Vicepresidente de la misma entidad y productor de la raza en Formosa y provincia de Buenos Aires-, Alejandro Díaz –productor de Clorinda, Formosa- y José Cejas –productor de Machagai, Chaco-. A través de las conversaciones recabamos testimonios, ventajas de producir Bonsmara, cómo tratarlos, y las experiencias que pueden enriquecer el conocimiento de aquellos que están interesados en emprender.
En general, más allá de la experiencia de cada uno, los productores coincidieron en una serie de características que son dignas de destacar. Es un animal con una sorprendente capacidad de adaptación: tolera temperaturas extremas, hasta los 50º -dato no menor para un productor del norte argentino-, se alimenta de pastos rústicos que son rechazados por otras razas y también se adapta a ambientes donde hay escasez hídrica.
Es un animal de carácter manso, lo que posibilita que sea fácil trabajar con él, reduce costos al no necesitar mucho personal de campo experimentado y no se estresa, preservando la calidad de la carne. Es fértil, los toros poseen una corrección funcional que los convierte en una inversión segura a la hora de adquirirlos.
La calidad de la carne -está científicamente comprobado- que es igual en calidad y terneza a la de las razas británicas. Para ser más específicos, un estudio del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) determinó que su terneza es semejante a la del Angus.
Estancia “El Mangrullo”. Es un campo donde se trabaja rodeo de ciclo completo. Producen novillos de óptima calidad, de consumo y más pesados. Empezaron hace años con el Bonsmara que, sostienen, “convierte muy bien el grano en carne”.
El primero en traer embriones Bonsmara de Sudáfrica a Argentina fue Ricardo de las Carreras, en el año 1996, cuando ingresó alrededor de 400. “Yo fui uno de los primeros en tener contacto con esos embriones”, inició la conversación Esteves, quien nos contó la experiencia de la Estancia El Mangrullo, en Santiago del Estero, que es actualmente la productora de Bonsmara más importante del país.
“En El Mangrullo, que entonces era de un productor español, compraron y empezaron a producir”. A los 11 meses, los toros dan semen de buena calidad. Una de las características que los productores resaltaron con mayor énfasis es la excelente ganancia de peso que tienen los animales. “Quedamos sorprendidos por el peso al destete ¡250 a 300 kilos! Esto es lo que estamos buscando dije. Obtuvimos 120 animales y nos gustó tanto que fuimos a Sudáfrica y compramos 1500 embriones más”, comentó Esteves.
Actualmente, cuentan con 700 hembras puras de pedigree. Antes producían terneros Braford, Brangus, Brahman e inseminaban con otras razas tradicionales. “Por los problemas políticos que hubieron en Sudáfrica hasta el año 1994, no podíamos comprar embriones Bonsmara, entonces queríamos hacerlo acá, de manera que cuando empezamos con el Bonsmara ya teníamos una base de animal colorado”, explicó Esteves.
El productor destaca determinadas cualidades que encuentra más importantes a la hora de diferenciar esta nueva raza de las tradicionales que se crían en el norte del país: por un lado, la mansedumbre genética que permite que los animales puedan ser manejados a pie. “Es un valor impresionante, sobretodo en la última etapa en donde si el animal no es manso, se estresa, se lastima, y decae la calidad de la carne”, explicó. Por otro lado, el tener un correcto prepucio. “Es corto, no se admite prepucio largo desde el principio”, y finalmente, la calidad de la carne que es igual a la de las razas británicas.
En un trabajo conjunto entre el INTA y el IPCVA se hicieron pruebas sobre terneza de la carne que dieron como resultado que el Bonsmara tiene una carne similar al Angus. “La diferencia es que el Bonsmara se desarrolla en zonas malas, a diferencia del Angus que necesita zonas más favorables”, especificó Esteves.
“Por sus cualidades, el Bonsmara le haría bien a los rodeos comerciales de Braford”, opinó Esteves, quien además comentó que en Argentina hay 2500 Bonsmara puros de pedigree. Desde la Asociación –que él preside- han regalado semen para que los productores prueben con esta raza, y se les pide que hagan las mediciones, de manera de contar con esa información. “El sistema bonsmara es un sistema que tenés que medir, así tenés una genética predecible”, remarcó.
“La Salvación” de Establecimientos San Marcos. “Produzco Bonsmara hace 14 años. Antes tenía campo en San Luis y Buenos Aires, cuando compré en Formosa busqué una raza que resistiera”, inició su conversación John Nelson, uno de los productores más grandes de Bonsmara, y vicepresidente de la entidad que nuclea a los criadores.
Nelson produce en su campo de Formosa, donde tiene 30.000 hectáreas, y los termina en el feedlot que tiene en su campo de General Villegas –provincia de Buenos Aires-. De allí los vende a frigorífico, e incluso destaca que tiene un comprador que no adquiere animales que sean cruza con cebú, por la dureza de la carne. “Tengo en Ameghino 500 cabezas puros, y los toros que saco los mando a Formosa donde tengo 4 o 5 mil vacas, que son servidas”, explicó el productor respecto a su procedimiento.
Nelson destaca varias cualidades la raza, que hicieron que sea atractiva para trabajar con ella y lo impulsaron a dedicarse. “Son animales de excepcional mansedumbre, tienen una carne parecida en terneza a la del Angus, cosa que las razas cruza con cebú tienen carne dura, y además cuentan con un prepucio correcto”, destacó. El hecho de que sean animales mansos –cualidad que destacaron todos los entrevistados- permite que el personal de campo pueda manejarlos a pie. “Es un placer trabajar con ellos. Si uno los junta, y tiene monte en el campo, no salen corriendo al monte, no se asustan con nada”.
En el aspecto sanitario, comentó el productor, que en su experiencia son animales muy sanos, y que no tienen problemas con los ojos, ni las uñas. Son de cuero grueso, lo que impide que se le prendan garrapatas y otros insectos, además de que ayuda a despedir el calor por la buena circulación.
“Los seleccionan midiendo el grosor del cuero. Una de las cosas del creador de la raza, Bonsma, fue prohibir que estos animales fueran a exposiciones porque consideraba que eran exposiciones de belleza, y prefería que se juzgue los toros por las cualidades: grosor del cuero, mandíbula y pezuñas”, explicó Nelson. Una de las particularidades del sistema Bonsmara, es que aquellos animales que no cumplen con los requisitos, deben ser sacrificados.
Respecto a los precios, el productor expresó que son similares a las razas tradicionales que se producen en la región. “Yo creo que es una raza que tiene su lugar, pero no va a desplazar a las tradicionales, va a ser una raza más acá en el norte. Es buena para cruzar con Brangus y Braford. Mi experiencia es que la mansedumbre, la calidad de la carne y el prepucio correcto la hacen una muy buena raza para trabajar”, culminó Nelson.
Agropecuaria Forestal “La Elvira”. En su campo de 7500 hectáreas de Clorinda, Formosa, Alejandro Díaz produce Bonsmara hace ya varios años. Posee 1800 vientres y se dedica a la cría. Antes producía Brangus y Braford, pero “el cambio empezó con la balanza” dice, ya que la diferencia en el peso era “abrumadora”. “El peso del destete es impresionante en relación a las razas tradicionales. Tiene un incremento del peso al destete de más del 20% en comparación con las otras”, comentó Díaz.
Empezaron a producir esta raza en el 2002, que fue seleccionada por fertilidad y mansedumbre. “Es un animal manso con muy buena corrección funcional. Para producir, notamos que tiene una buena calidad de carne, rendimientos de carnaza significativos, notable disminución de pérdida de terneros de preñez a destete, por la adaptación que tiene”, explicó. Díaz, al igual que Nelson, destaca la importancia del carácter manso que tiene el animal, que facilita la labor del peón de campo, que la puede realizar a pie, que no necesita estar tan experimentado, y que además, económicamente, se traduce en menores costos, ya que no se necesita tanto personal para atender la hacienda, y el animal no se pone nervioso, no pierde calidad su carne.
“Tiene un muy buen precio al destete, son bastante demandados. El Bonsmara puede complementar bien a las razas tradicionales, ya que poseen una capacidad para comer pastos duros, que eran desperdiciados por estas razas, están adaptados a un ambiente más rústico”, destacó Díaz. Nada se libró al azar en esta raza. Crearla llevó alrededor de 50 años de investigación en Sudáfrica antes de ser liberada al comercio, justamente para preservar los rasgos.
Antes de terminar, Díaz resalta algo que encuentra fundamental: los toros, al ser funcionalmente correctos, no exponen la mucosa, no hay prolapso prepucio y por ende, no se pierden reproductores. “Eso hace que sea una inversión segura”, culminó.
Establecimiento “María Susana”. En Machagai, provincia del Chaco, José Cejas desde el 2006 produce Bonsmara en su establecimiento de 450 hectáreas. “En ese año nos contactamos con la Asociación y para el 2008 adquirimos las primeras cuatro vaquillas de pedigree. Todavía tenemos un núcleo genético pequeño pero con las primeras crías puro de pedigree”, explicó. Actualmente, no cuentan con más de 30 animales puros de Bonsmara, pero también se dedican a producir Braford.
“El Bonsmara es una raza fértil y longeva, una herramienta muy útil y es también una alternativa al Brangus y al Braford, entre otras razas sintéticas del NEA y NOA. Es una raza 100% bos taurus, rústica y se adapta a los campos marginales donde escasea el pasto y el agua ¡llega a tolerar hasta los 50º de temperatura!”, exclamó Cejas.
En su establecimiento, todos los animales son criados a pasto natural, y con eso obtienen novillos de 300 kilos. “En esta raza, el ternero nace y aún estando mojado ya se para y mama”, comentó sorprendido.
El objetivo de José Cejas es vender toros puros de pedigree, proveer genética. Ya producía anteriormente, tenía experiencia con otras razas –de hecho, aún trabaja con Braford-, pero cuenta que empezó con el Bonsmara por curiosidad y terminó convencido por la diferencia que notó en relación a las otras.
“El Bonsmara no va a desplazar a las razas tradicionales, cada productor tiene lo suyo. Es una alternativa válida por la calidad de la carne y la rusticidad. Es una raza muy noble y es una de las que va a revolucionar el NEA y el NOA. Incluso, sobre cualquier vaca media sangre o criolla, el choque de sangre que genera es muy bueno”, enfatizó Cejas.
Características de la raza
Efectiva capacidad de adaptación: Su pelo colorado, corto, piel pigmentada, cuero grueso bien vascularizado, su subcutáneo móvil, lo hacen un animal adaptado a condiciones de altas temperaturas, posee una eficaz repelencia a garrapatas y resistencia natural a parásitos internos.
Fertilidad: Por su real capacidad de adaptación a ambientes desfavorables. Las vacas logran un ternero por año durante 15 a 20 años de vida productiva. Los toros, de exelente líbido y semen congelable a los 12 meses de edad (pubertad temprana), son capaces de servir a 50-70 vacas en servicio corto. Tienen 12-15 años de vida útil.
Productividad y Eficiencia: Siendo el Bonsmara un animal de tamaño moderado, la naturaleza no tolera extremos, las vacas destetan terneros, en años normales, que a los 7-8 meses pesan 250-300 kilos.
Temperamento: El Bonsmara es genéticamente manso, lo cual facilita el manejo, las mediciones para poder seleccionar y el engorde, tanto a campo como a corral.
Facilidad de Terminación: Debido a su tamaño moderado y a su real capacidad de adaptación a diferentes ambientes, los novillos Bonsmara engordan fácilmente a campo, pudiendo producir un novillo tanto como para consumo interno como para exportación.
Calidad de Carne: Estudios comparativos realizados por el Instituto de Producción Animal de Irene, Sudáfrica, demostraron que el Bonsmara tiene una calidad de carne comparable a la de las razas británicas. Similares estudios realizados en el INTA Castelar, faenando 15 novillos puros, dieron similares resultados.
El desarrollo Bonsmara en Brasil
La raza llegó a Brasil en el año 2000, a través de embriones importados de Argentina que fueron utilizados en un proyecto de formación de razas compuestas. Interesados en la eficiencia del Bonsmara, varios ganaderos decidieron llevar a cabo experimentos en sus haciendas con embriones procedentes de Sudáfrica.
De acuerdo a datos de la Asociación Brasileña de Criadores de Bonsmara, en el país de la samba existen 80 criadores los cuales poseen ya más de 200 mil cabezas, de las cuales 55 mil están debidamente registradas, siendo de ellas 15 mil puras de origen.
En la actualidad, se estima que el 80% de los criadores de esta raza de ganado bovino se encuentran en el Estado de Sao Paulo. Los ganaderos de esta raza están dedicados a la cría, recría y engorde, pero no ponen animales en el mercado de remates, porque quien tiene buenos ejemplares no los quiere vender.
Pero pese a esto, la Bonsmara continúa creciendo rápido en el Brasil. Para los próximos años, desde la Asociación sostuvieron que los rebaños de Bonsmara deben crecer aún más en las principales regiones ganaderas del Brasil, logrando mayor importancia en los eventos vinculados a los agronegocios. Finalmente, afirmaron que el Bonsmara es una raza carnicera con características muy interesantes para las regiones tropicales y subtropicales de América, la cual viene prosperando en países como Argentina, Brasil y Colombia. De manera que puede ser desarrollada con igual éxito en otros países latinoamericanos y del caribe, para programas de mejoramiento genético de razas Bos taurus, e incluso como una alternativa rentable para el cruzamiento con las razas Bos indicus.
Próximo Remate
El día jueves 20 de octubre se realizará un remate de reproductores, a las 14 horas, en “Santa Teresa del Arenal” ubicada en Rosario de la Frontera –provincia de Salta-. Allí se rematarán 600 cabezas de cría e invernada, 20 caballos y un mulo.
CONTACTO: Asociación Argentina de Criadores de Bonsmara – www.bonsmara.org.ar – info@bonsmara.org.ar – Marcelo T. de Alvear 548, 7º “D” (Ciudad de Buenos Aires) – Tel: (011) 4311 0571.
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22/11/2011 - ESTUDIO DEL IPCVA
“Bonsmara, la raza vacuna que promete revolucionar el norte”
Por Elisa Farizano
Emprender en la Región – octubre 2011 – año 6 – nº59
Calidad de Carne Bonsmara: Aspectos genéticos de la terneza
Herrmann P.
Vaccaro S.
Saez G.
Masgoret S.
Esteves A.
Schijman A.
El objetivo principal es realizar un estudio poblacional en la Raza BONSMARA de la Argentina, que determine las frecuencias génicas y genotípicas de las variantes de mayor y menor terneza de los Marcadores Moleculares asociados a la terneza de la carne, CaIpastatina959, CaIpaína316, CaIpaína4751 y CalpastatinaUOG, para su posterior uso en programas de evaluación de reproductores o en programas de “Selección de Reproductores Asistida por Marcadores Moleculares” (SAM).
Antecedentes generales: Estudios de mapeo y asociación realizados en el genoma bovino en Estados Unidos (Smith 2000; Page 2002 y 2004; White 2005 y Casas 2006), Canadá (Schenkel 2006) y Australia (Barendse 2002) identificaron diversas mutaciones puntuales en el ADN de los genes de Calpastatina (CAST) y de Calpaína (CAPN1) asociadas a variaciones en la terneza de la carne en las subespecies Bos taurus y Bos indicus.
Además de los estudios realizados en Australia y los Estados Unidos, hay antecedentes en México (Parra Bracamonte 2007) con ganado BRAHMAN para los marcadores CaIpaína530, CaIpaína316 y CaIpaína4751 y en la Argentina. Aquí están trabajando en estudios genéticos de terneza, la Asociación Argentina de ANGUS con los marcadores Calpastatina2959, CaIpaína316, CaIpaína4751 (Guitou 2006, 2007 y 2008) y luego CaIpastatinaUOG (Herrmann 2009) y la Asociación Argentina de BRANGUS con CaIpaína316 y CaIpaína4751 (Corva 2007).
El IPCVA ha brindado su apoyo a las investigaciones en Marcadores Moleculares de Terneza realizadas en la Raza ANGUS para Calpastatina2959 y CaIpaína316 (IPCVA 2007) y en las razas Hereford, Bonsmara y Shorthorn para Calpastatina2959, CaIpaína316, CaIpaína4751 y CaIpastatinaUOG (IPCVA 2008, 2008b y 2009).
Antecedentes de la raza: La Asociación Argentina de Criadores de Bonsmara en el año 2008 y en el marco de su protocolo sobre “Calidad de Carne Bonsmara y sus Cruzas” (Pordomingo 2008), realizó un trabajo para verificar la presencia de polimorfismo para los marcadores
Calpastatina2959, CaIpaína316 y CaIpaína4751 en animales de la raza en la Argentina (Herrmann 2008).
Materiales y Método
Marcadores Moleculares: Se estudió la presencia de las variantes favorables y no favorables a la terneza de los marcadores de terneza validados por el National Beef Cattle Evaluation Consortium (www.nbcec.org) de los Estados Unidos de América (vanEenennaam 2007).
I. Calpastatina2959 (CAST2959), es una mutación puntual o SNP (single nucleotide polymorphisms) producto de una transición de guanina a adenina en la base 2959 del gen CAST (GeneBank acceso #AF159246) situado en el cromosoma BTA 7 (Barendse 2002).
II. CaIpaína316 (CAPN1316), es un SNP producto de una sustitución de guanina por citosina en la base 5709 del gen CAPN1 (GeneBank acceso #AF252504) situado en el cromosoma BTA 29 y que modifica el aminoácido en la posición 316 de la enzima (Page 2002).
III. CaIpaína4751 (CAPN14751), es un SNP originado por una transición citosina a timina en la base 6545 del gen CAPN1 (GeneBank acceso #AF248054) (White 2005). El nombre de este último marcador deriva de los trabajos realizados en el US Meat Animal Research Center (Clay, Nebraska, USA) (www.ars.usda.gov) y no tiene ninguna relación con el gen CAPN1, tanto en la secuencia del ADN (ácido desoxirribonucleico) como en la de la proteína (White 2005).
IV. CaIpastatinaU0G (CASTUOG), es un SNP producto de una sustitución de guanina por citosina en la base 282 del gen CAST (GeneBank acceso #AY008267) situado en el cromosoma BTA 7 (Schenkel 2006) y su nombre deriva de University of Guelph
(Guelph, Ontario, Canadá) donde se realizaron los estudios con dicho marcador (www.uoguelph.ca).
Los primeros tres marcadores son los mismos que utiliza el “GeneSTAR® Tenderness3 Test” (GeneNOTE 4, 2003 y GeneNOTE 7, 2005) y difieren solo en el marcador de Calpastatina con los tres marcadores para terneza del “IGENITY TenderGENET” “Panel” (Merial 2005) que utiliza el CASTUOG en lugar del CAST2959.
Método de detección: La identificación de cada variante alélica se realiza sobre una muestra de ADN, obtenido a partir de bulbo piloso o semen, mediante el método de Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) con identificación del alelo presente por secuenciación del fragmento amplificado (PCR-SEC), por amplificación alelo específica (PCR-ASA) o por polimorfismo de los fragmentos de restricción (PCR- RFLP) según protocolos desarrollados en el laboratorio de Biología Molecular de AgroCiencia (Schijman 2005; Pérez Lloret 2009).
Interpretación de los resultados: Cada copia de la variante alélica de mayor terneza de un marcador se identifica con (+) y cada copia de la variante alélica de menor terneza con un (-). Por lo tanto, para cada marcador, los animales pueden ser homocigota para mayor terneza [++] cuando posee dos copias de la variante más favorable, homocigota para menor terneza [- -] cuando no posee ninguna copia de la variante más favorable o heterocigota [+ -] si lleva una sola copia de la variante más favorable.
Muestreo de los animales a estudiar: Se recibieron 271 muestras de 255 animales diferentes, ya que 16 animales fueron enviados por 2 cabañas. De los 255 animales 179 eran machos y 76 hembras. Los 255 animales fueron remitidos por 10 cabañas o centros de inseminación. En la Tabla I se pueden ver la diversidad de origen de los animales.
El muestreo de los animales refleja correctamente la distribución de los animales de raza BONSMARA en el país, ya que se recibieron animales de los principales criadores de la raza y en las proporciones relativas a sus respectivos rodeos.
Resultados
De los 255 animales se obtuvieron 255 resultados para Calpastatina2959, 254 para CaIpaína316, 254 para CaIpaína4751 y 244 para CalpastatinaUOG. En total 244 animales se pudieron genotipificar para los cuatro marcadores.
Dado que para cuatro marcadores existen 81 genotipos posibles y por lo tanto su análisis es demasiado complejo, se optó por ordenar los animales de acuerdo al número de variantes favorables (cruces) presentes en cada animal. El animal con mayor cantidad de copias favorables posee 8 cruces.
Discusión
El número de animales estudiados (n=255) y el tipo de muestreo realizado permiten obtener importantes conclusiones sobre las frecuencias génicas y genotípicas en la población de animales de raza Bonsmara de la Argentina.
Resultados anteriores (Herrmann 2008) permitieron determinar la existencia de polimorfismo en la raza Bonsmara para los marcadores Calpastatina2959 , CaIpaína316 y CaIpaína4751. Del análisis de los genotipos para CaIpastatinaUOG del presente estudio se puede determinar también la existencia de polimorfismos en dicho marcador, ya que se encontraron animales con los tres genotipos posibles.
El ordenamiento de los animales de acuerdo al número de cruces del animal obedece a la dificultad de analizar 81 genotipos posibles y a que los marcadores son compatibles, su efecto es aditivo y no interactúan entre si (Casas 2006). Debido a esto algunas empresas utilizan la sumatoria de cruces para seleccionar los mejores animales de los rodeos (GeneNOTE 7, 2005 y GeneNOTE 11, 2007).
Al ordenar los animales por el número de genes favorables {+} o copias de las variantes más favorables de los genes, se observa que el 75,5% (184) de los animales Bonsmara poseen 5 o más cruces dato más que relevante ya que son los animales mejoradores de los rodeos.
En la Raza Bonsmara de la Argentina, el animal más frecuente es el que posee 3 ó 4 genes favorables {+} para Calpastatina y 2 ó 3 cruces para Calpaína.
En la Tabla III se pueden observar las frecuencias génicas para las variantes más favorables (+) de los marcadores moleculares de terneza en las diferentes razas bovinas de acuerdo a la bibliografía internacional, los resultados obtenidos para la raza BONSMARA en la Argentina son semejantes a los obtenidos en la raza Angus para Calpastatina2959, CaIpaína316 y CaIpaína4751 y son muy comparables a los que muestran los rodeos Bos taurus de origen Británico.
Este trabajo muestra cómo cada reproductor puede ser evaluado actualmente con “cuatro marcadores moleculares” asociados a terneza, explicitando para cada uno la presencia o ausencia de la variante más favorable del marcador, pudiéndose, de esta forma, hacer uso de esta información en trabajos de mejora genética.
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